“POBRE DE DERECHA”
Por: Omkar Avel
POBRE DE DERECHA es el título de un libro escrito por el sociólogo brasileño
JESSÉ SOUZA, en el analiza varios aspectos de porque las clases pobre se
identifican, eligen, o apoyan gobiernos de derecha, y una de las razones es
debido a que a través de los distintos sistemas se genera un odio hacia una
contraparte, o bien, un odio hacia otros excluidos, con el fin de hacer
sostenible y duradera la política de exclusión, el pobre cree que por afinidad del
grupo dominante, él, más tarde, o por lo menos en época electoral puede gozar de
no estar entre los excluidos.
Muchas personas ven como academia ver los noticieros, sin saber que los
noticieros tienen una línea editorial ordenada por sus jefes, que a la vez
hacen parte del grupo económico y político dominante. Personas a las que les
han arrebatado el pensamiento crítico, o por lo menos no se les permitió tenerlo,
los mismos que apoyan gobiernos y políticos de derecha, por eso es normal ver
como en las tertulias familiares, de amigos, obreros, en conversaciones con el
taxista, aprovecha para sacar a relucir los conocimientos académicos de la política
local, regional y nacional, los interlocutores hablan con conocimiento de causa,
y la causa son los medios de comunicación doctrineros, de los cuales recibe doctrina
como verdad verdadera, luego el ciudadano va en busca de mas doctrina para
estar actualizado, obediente y puntual, a las siete se sienta al frente del
televisor para ver su noticiero.
Basta ver un pueblo pequeño para ver como se gobierna la nación, de la misma
forma que hacen demagogia, mientras atropellan la educación y los servicios básicos,
el presupuesto se desaparece como por arte de “mafia”, es normal que los mismos
excluidos justifican el robo del alcalde, del gobernador, del presidente, “no
importa que robe” (suelen decir), lo importante es que se vean las obras. En un
pueblo pequeño no ha de faltar el grupo de riquitos que entre ellos se
consideran amigos, o miembros del mismo club de la clase alta y poderosa de un
país, por afinidad algunos pobres piensan como piensa el grupo dominante, de
esa manera no ser excluidos, o guardar la esperanza de ser tenidos en cuenta.
DIVIDE Y REINARÁS
Esta frase se le atribuye a Julio César, más tarde recordada por Napoleón
Bonaparte la dejara en nota manuscrita en el libro El Príncipe de
Maquiavelo. El político para sostenerse genera odio a algún contrincante
y promueve la animadversión de masas a ese mismo contrincante, a sus
simpatizantes o seguidores, un odio que va creciendo y se va multiplicando, ayudado
por los medios de comunicación, las redes sociales, y algunos líderes de
opinión tarifados que se muestran como independientes, pero son sometidos al
dinero, y por el dinero. Una vez en elecciones, la gente no vota por un
candidato, vota en contra del que ya odia con todas su viseras, así de fácil
puede surgir un candidato poco conocido, pero si además es millonario, mucho
mejor, no importa como consiguió su fortuna, no importa si no es inteligente, lo
que importa es que es millonario, pero
si desde el comienzo dice odiar a un político contrario, de inmediato por
afinidad de odio, los odiadores se alían, poco les importa las obras, ni el pasado
delincuencial del nuevo candidato, ni mucho menos sus pocas capacidades para gobernar
el municipio o la nación, para nada importa un programa de gobierno, tampoco lo
leerán.
AFINIDAD DE GRUPO
El pobre quiere pertenecer a las ideas del grupo dominante, pues ve en eso
que de pronto no será tan excluido, pues si les lleva la contraria, corre el
riesgo del rechazo, y eso es lo que quiere evitar, por eso la entrega con alma,
cuerpo y corazón a las ideas políticas del grupo dominante en la vereda, el
barrio, el pueblo o en la nación.
Dice SOUZA que el odio al pobre no es una reacción de personas malvadas,
sostiene que el odio al pobre es una construcción social sistemática diseñada
para hacer sostenible la política de exclusión.
El asunto consiste en que los mismos pobres acepten su condición y
defiendan que unos pocos acumulen riqueza, frente a millones de pobres, a algún
pobre se le puede escuchar la frase de que “el pobre es pobre porque quiere”,
o lo justifica por falta de esfuerzo, por ello mismo ve que la exclusión de la
que son víctimas lo pobres es justa, y así justifica su misma pobreza y la exclusión,
y si es de clase media que no es otra cosa que una persona endeudada con
prendas e hipotecas con los bancos de por vida, pues se endeuda la mitad de su
vida para tener una casa y siempre saca un carro a crédito para atinar en esa
clase media que guarda la esperanza alguna vez de pertenecer a la clase rica,
pues, se siente que está a un paso de ser multimillonario.
Concluye SOUZA que los excluidos se consideran a si mismo merecedores
de su propia exclusión, y el pobre sigue sosteniendo que no es victima del
sistema, sino que su pobreza y exclusión es el resultado de su pereza, su irresponsabilidad,
violencia y falta de esfuerzo.
En América Latina es muy normal el apoyo de las clases populares a la
derecha, y a candidatos multimillonarios, y este apoyo no se basa en intereses
económicos, sino en la lucha por el reconocimiento, la dignidad y evitar el
trauma de la humillación cotidiana, al menos no es tan rechazado, si al menos
es a fin con los grupos dominantes, o simpatizante con el gobierno, o políticos
apoyados por esa clase dominante, ejemplo de esto lo tenemos con Milei
de Argentina, Keiko Fujimori de Perú, Noboa de Ecuador, La EspriElla de
Colombia, Trump de EEUU, etc.
La derecha sabe muy bien que no hay que prometer justicia social, por eso
se ataca a los que todo lo quieren regalado, basta que prometa permitirle el
orgullo y odiar a un grupo común, al que piense distinto, y por eso los meten
en un mismo costal, en ocasiones se sostiene que ese enemigo común todos son
guerrilleros, o todos son delincuentes, o son los que dañan el país, pues es un orgullo estar en consonancia ideológica
con el grupo de riquitos dominantes, que en ocasiones posan de intelectuales y
estadistas, y pueden ser amaestrados con frases inocuas como “hacer que EEUU
vuelva a ser grande”, “viva la libertad carajo”, “firmes por la patria”, "Una democracia se
fortalece con un estado presente”, que sus seguidores repiten en coro, algunas veces sin comprender, por lo
tanto estos excluidos tienen más interés en tener reconocimiento, o ser
reconocidos que en mejorar su condición económica.
El mismo pobre ve con buenos ojos que a los ricos les den subsidios como
ocurrió en Colombia con el AIS, que era un dinero destinado para apoyar
a miles de pequeños agricultores, pero prefirieron repartírselo en unos cuantos
millonarios terratenientes amigos de la clase política dominante, mientras
tanto, el mismo pobre critica a los que son de su misma clase por querer todo regalado,
en ese sentido el pobre se diferencia de otros pobres por ser el que trabaja,
el que se esfuerza, el pobre decente, así, señalando de parasito al pobre que
recibe algún subsidio.
“El pobre de derecha: la venganza de los bastardos”, Jessé Souza compara a los pobres que votan por quienes
los marginan, con la figura del JOKER (EL GUASON), o síndrome del joker,
que se basa en tres pilares:
1.
La humillación
como herida moral, el pobre de
derecha al ser excluido por el sistema, la familia y hasta la sociedad, ya no
vota por razones económicas, sino que lo hace por el dolor moral de sentirse
rechazado, excluido y despreciado.
2.
El contar
con una identidad, al ser despreciado
por los grupos dominantes, es ahí donde encuentra una validación con ellos al
apoyar sus líderes de extrema derecha, y ahí encuentra su validación de los
grupos dominantes.
3.
La rabia
contra el sistema, que son los
políticos o líderes que la derecha le señala, y por eso descarga su rabia contra
esos líderes que la derecha le ha señalado como enemigos, y lo hace sin ningún
reparo, sin analizar, ni cuestionar.
Webgrafía
Pobre de derecha, de JESSÉ SOUZA
https://www.youtube.com/watch?v=6fMepIJ6eqo
